La imagen corporativa no es un fin en sí misma,

sino un medio para obtener resultados superiores ...

La rápida transformación económica y social que caracteriza nuestro tiempo lleva aparejada un profundo cambio en las costumbres, mentalidad y hábitos de consumo de la sociedad en general.

Sólo aquellas organizaciones que sean capaces de transmitir una imagen adecuada de sí mismas, podrán adaptarse a este entorno competitivo y a los cambios que se producen en los valores, actitudes y estilos de vida o de gestión de sus consumidores potenciales.

Los consumidores están mas preparados e informados y sus necesidades evolucionan al ritmo vertiginoso que marca la aparición de nuevos productos y servicios.

En este contexto, la imagen corporativa es un recurso intangible fuente de ventaja competitiva, y las Relaciones Públicas son, por derecho propio, un elemento diferenciador de la empresa, en ningún caso sustitutivo de otras acciones, pero sí complementario y muy necesario para dotar de contenidos la imagen de marca.